No sabemos cantar ni hemos estudiado solfeo, pero nos gusta escribir sobre las cosas que pensamos. Por eso a veces hacemos letras de canciones para acompañar los episodios. La música y las voces las pone Suno, pero los versos son nuestros, fruto del proceso creativo y de aprendizaje al preparar cada episodio. Te invitamos a escuchar los temas en esta lista de reproducción. Las letras están debajo.
¡Dale al play!
Las letras
Combustible laboral
Me levanto de la cama,
son las seis de la mañana.
Es de noche todavía,
pero así conquisto el día.
Voy directa a la cocina.
Taza doble de café.
Mido el tiempo, apuro el trago.
Hoy ya es viernes, sigo en pie.
Tarareo a Dolly Parton:
«Vaya modo de vivir,
apenas sobreviviendo,
todo es dar sin recibir».
Y recuerdo al Boss (a Springsteen)
y a la fábrica infernal:
«Laboral, laboral.
Es la vida laboral».
Paso rápido hasta el metro.
Busco sitio en el andén.
Pongo un pódcast en el móvil
(ya no hay tiempo de leer).
Y de camino a la oficina
en esta lata de sardinas,
soledad acompañada.
Tantos miles como yo
suman horas, suman días
a la vida laboral,
a la vida productiva,
a su camino vital.
Una lata de energía,
dame ahora otro café,
Toro Rojo u otro monstruo,
que me mantenga de pie.
Dame un té o guaraná.
Dame azúcar y energía.
Dame algo con ginseng.
Ya vendrán las alegrías.
Tarareo a Dolly Parton:
«Vaya modo de vivir,
apenas sobreviviendo,
todo es dar sin recibir».
Y recuerdo al Boss (a Springsteen)
y a la fábrica infernal:
«Laboral, laboral.
Es la vida laboral».
Es de noche todavía;
soy más rápida que el día.
Soy más rápida que el día,
pero no sé a dónde voy.
Nunca serás de las nuestras
Nunca serás de las nuestras.
No importa cómo actúas
ni la forma en que te muestras.
Nunca tendrás nuestra clase,
por mucho que te esfuerces
en cada cosa que haces.
Apoyas los codos en la mesa.
Haces ruido cuando tomas sopa.
Mojas el pan en la ensaladera.
Y llenas tantísimo tu copa.
No dejas ni migas en el plato.
Hablas con toda la boca llena.
No sabes usar la servilleta.
No tienes en cuenta lo que dicta la etiqueta.
Así que nunca serás de las nuestras.
No importa cómo actúas
ni la forma en que te muestras.
Nunca tendrás nuestra clase,
por mucho que te esfuerces
en cada cosa que haces.
Esta es una observación (para nada hiperbólica).
Aquí tienes tu ración de violencia simbólica:
Se te nota, se te nota,
ese habitus de pobre se te nota.
Se te nota, se te queda;
estás muy mona así vestida de seda.
Cuando vas a sitios caros y exclusivos
no te sientes como en casa;
sientes que es algo distinto.
Y, aunque miras en Youtube
cómo se usan los cubiertos,
lo que no puedes mostrar
es que eres dueña de tu tiempo.
Por eso nunca serás de las nuestras.
No importa cómo actúas
ni la forma en que te muestras.
Nunca tendrás nuestra clase,
por mucho que te esfuerces
en cada cosa que haces.
Esta es una observación (para nada hiperbólica).
Aquí tienes tu ración de violencia simbólica:
Se te nota, se te nota,
ese habitus de pobre se te nota.
Se te nota, se te queda;
estás muy mona así vestida de seda.
Se te nota, se te nota,
ese habitus de pobre se te nota.
Se te nota, se te queda;
estás muy mona así vestida de seda.

